El sueño de la razón produce monstruos

martes, 1 de mayo de 2012

Psicología para tontos: ¿Qué son las obsesiones patológicas? (IV)


¿QUÉ SON LAS OBSESIONES PATOLÓGICAS?
            Son las que atrapan, hacen sufrir extraordinariamente y carecen de lógica.
          Definición: son ideas absurdas, falsas, ilógicas, que pueden aparecer también como pensamientos, imágenes o impulsos persistentes que el sujeto reconoce como carentes de sentido y lucha una y otra vez contra ellas, pero no puede dominarlas. El individuo trata de rechazarlas, pero éstas superan sus fuerzas y le invaden poco a poco. De ahí el nombre también de PENSAMIENTO PRISIÓN o PENSAMIENTO TIRÁNICO, por su carácter de reclusión; el individuo se ve forzado y cautivo, encerrado en esas mallas de ideas e imágenes que llegan a instalarse fanáticamente, de modo despótico, dictatorial, absolutista, esclavizándole y gobernando su cabeza. (Del latín  Obsidere ‘cercar, asediar, rodear, encerrar. Todas las etimologías se deslizan hacia un concepto similar: fenómenos mentales involuntarios que dominan sin motivo y ocasionan un sufrimiento enorme; éste dependerá de la intensidad y frecuencia de sus contenidos.).

            Surge así otro concepto muy relacionado con la obsesión: la compulsión, que consiste en conductas repetitivas, insistentes, que se suceden con terquedad y que no tienen ningún fin u objetivo en sí mismo, si no que se realizan para producir o evitar algo futuro (por ej., lavarse las manos). Aquí también el sujeto reconoce su falta de sentido lógico, pero tiene que hacerlo, se ve forzado a ello.

            Características:
1.      Son fenómenos que el sujeto reconoce, es decir, que los vive con claridad.

2.      Son involuntarios; tanto las ideas, como las imágenes, los impulsos o las conductas repetitivas (compulsiones). No dependen de su voluntad.

3.      El centro de la afectación descansa en el pensamiento. De ahí ese “no poder terminar las cosas” (el rito de lavarse las manos tantas veces, por ejemplo). Queda seriamente comprometida la esfera de la afectividad, ya que todo obsesivo termina por tener una depresión.

4.      La personalidad considera las obsesiones como extrañas a sí misma. Brotan del sujeto, pero en ningún momento llega a identificarse con ellas; por el contrario, lucha contra ellas, las combate, trata de frenarlas por la falta de razón y de lógica que tienen.
5.      Dos modalidades: neurosis obsesiva: muchas se resuelven con un tratamiento adecuado. Y el síndrome obsesivo; tienden a expandirse; hay una sucesión lenta y amarga al verse el individuo inundado de rarezas, ideas persistentes, frases, palabras, recuerdos, etc. Puede ser tan grave que hay que llegar a la cirugía cerebral para combatirlas.
6.      Con gran frecuencia se asocian los dos fenómenos, el llamado trastorno obsesivo-compulsivo. Dos ingredientes:
a.       las obsesiones, que circulan a nivel mental en forma de pensamientos, imágenes, recuerdos y frases que van ganando terreno en la cabeza de ese sujeto,
b.      de otra, las compulsiones, que aparecen como una especie de hambre de acciones o ríos de impulsos (lavarse las manos).
Aparecen los ritos obsesivos, es decir, liturgias o ceremonias mediante las cuales el sujeto se defiende de sus pensamientos. Se trata de una serie interminable de ordenaciones, movimientos o verificaciones que hace como si se tratara de un reglamento minucioso que ha de llevar a cabo con toda exactitud. (Ej. No pisar las junturas de las baldosas; recordemos el filme Mejor imposible).
                  Todo es ilógico, sin base real, pero terrible, dramático, kafkiano. Sufrimiento tremendo en esa agonía de reglas que le impiden vivir con normalidad, como un hombre sano, haciéndose esclavo de esa lucha de acciones que nunca llegan a liberarle.

            Las principales características son: gran inseguridad, tendencia constante a la duda, ánimo deprimido o melancólico, tendencia al cansancio (astenia) y a la falta de voluntad (abulia), timidez o retracción psicológica que hace difícil el contacto social, marcada introversión, mal funcionamiento de la sexualidad (impotencia, frigidez, etc.).
            No hay muchas enfermedades en las que el ser humano pueda sufrir tanto; de ahí su gravedad. Casi siempre hay antecedentes personales ( el mismo sujeto de niño o adolescente las sufrió) y familiares.
Los trastornos obsesivo-fóbicos asocian esas dos áreas: el temor irresistible + “ese dominar sin motivo” que se asienta en la mente.
            Tres clases de obsesiones puras (trastornos):
1. Los escrúpulos, que son dudas y temores respecto de la ética y moral de los actos. Asoman en la adolescencia.
La duda es un tormento tan grande o mayor que la misma ansiedad: los temas religiosos pueden esta en primer plano y los escrúpulos en segundo.
            2. Los recuerdos obsesivos, que son representaciones de sucesos pasados que no se pueden olvidar.
            3. Las obsesiones especulativas. Se muestran a través de preguntas imperiosas que piden una respuesta inmediata y que se siguen de otras interrogantes casi siempre absurdas.
            Según el contenido: las referidas a pureza corporal, las que aluden al orden y a la simetría, las obsesiones religiosas, las cavilaciones filosóficas obsesivas interminables, los temas morales, los peligros interiores y exteriores (aquí se incluyen las fobias de imulsión, es decir, los temores a dañar a los seres más queridos), las actividades comprobatorias (cerrar la puerta, la llave del gas...).
            En otras ocasiones el paciente de obsesiona con su pasado, recordándolo una y otra vez, repasando mentalmente lo que pasó, los personajes que estuvieron presentes, las palabras, etc. A veces se enlazan con sentimientos de culpa, reprochándose esto o aquello, siempre sin base, sin fundamento, sin una mínima lógica coherente. En otras es el presente o el futuro.


           
DIFERENCIA ENTRE FOBIAS Y OBSESIONES

Fobias


El trastorno se centra en la conducta preferentemente.

Se viven como fenómenos propios.


Temor desproporcionado, de gran intensidad, a entrar en contacto con el objeto, situación o persona fóbicos.

El contenido es lógico y comprensible (tiene sentido).

Hay una actividad mental moderada.


Conducta de huida y aplazamiento.

Se apoya en los demás, los necesita (el agorafóbico sale a la calle si va acompañado).

Comportamiento social normal, salvo cuando se entra en relación con el objeto productor de la fobia.

Personalidad: puede ser normal si la fobia no le incapacita para hacer una vida sana.




La afectividad suele estar sana.

Obsesiones


El trastorno se centra en el pensamiento sobre todo.

Se experimentan como extraños a uno mismo.

Ideas, pensamientos, imágenes, recuerdos que circulan dentro y que están cargados de ansiedad.

El contenido es absurdo, irracional e incomprensible.

Hay un no parar permanente de pensamientos que van y vienen.

Conducta de lucha y entrega (alternando).

Se aleja de los demás, termina por aislarse.



Comportamiento social patológico (anormal): cada vez se relaciona menos y peor.

Personalidad llamada anancástica: introvertida, rígida, meticulosa, muy analítica, siempre dándole vueltas a todo, hipersensible, perfeccionista, con tendencia a la duda.

Afectividad bloqueada.